Critícame con palabras suaves, que me las voy a pasar por zonas delicadas

Cuando nos ofendemos, perdemos la oportunidad de aprender de otras  personas con puntos de vista diferentes a los nuestros. El acto de ofender es el precio de la diversidad, no un impedimento para la diversidad.

En este momento cada día más universidades  enseñan a los jóvenes a ser agresivos  y  ofensivos. Pienso que también necesitan enseñar a esta nueva generación cómo no sentirse ofendidos.

En mi grupo de amigos y conocidos, cuando les explico mis argumentos de  temas  diferentes unos se quedan horrorizados y otros  encantados, por lo tanto la mayoría están en el punto medio. En todos los grupos hay diversidad.

Hay que enseñar a los jóvenes y no tan jóvenes a no sentirse ofendidos,  deberían aprender  a abrazar a las personas como individuos complejos y no ver las cosas en blanco y negro, en esto es así o de la otra manera.

Las personas  tienen que aprender a convivir  involucrándose e interactuando con quienes no están de acuerdo.

Cuando nos ofendemos, nos ponemos en modo rechazo y desaprovechamos la oportunidad de recoger más información del tema y  debatir con la otra parte. De esta manera las dos partes pueden replantearse sus argumentos.

Niégate a ofenderte, de quien crees que te ofende. Escúchale, pregúntale  mientras buscas un terreno común.

Creo que hoy en día todo ésto es muy necesario, por ejemplo aquí en Barcelona tenemos una hiperpolarización con el tema político de la independencia sí o independencia no… Las personas se ofenden continuamente por este tema, XD!!

Creo que demasiadas personas hoy en día están siempre en modo defensa, pienso  que hasta lo consideran una habilidad en la vida… las personas deberían aprender en muchos casos  a no defenderse. El mundo es muy amplio y es continuamente necesario  abordar problemas y resolverlos, tanto en el terreno familiar, laboral, etc.

No te sientas avergonzado al callar y escuchar a quien creas que te ofende con notas de intolerancia u odio absoluto. No me mal interpretes, por supuesto que debes hacerle frente, faltaría más… la cuestión de la que estoy hablando desde el principio es que cambies la forma de hacerle frente…

No te rías, pero ahora recuerdo que Bruce Lee decía lo de “sé como el agua, amigo”. El agua cuando corre no puedes predecir por donde irá, igual que las personas que no sabemos qué nos deparará el futuro. El agua siempre encuentra el camino y pasa por debajo, encima o alrededor, no?  Así creo que deberíamos de actuar, aparcando el hecho de poner etiquetas continuamente y ofendernos  exigiendo que desaparezcan o cambien las palabras que no nos gustan.

Critícame con palabras suaves,  que me las voy a pasar por zonas delicadas… No me ofenden tus palabras.

Joan Puyol. “Empresario – Blogger”