INTELIGENTES SOLITARIOS

 

Afirmo que las personas más inteligentes son más felices cuando pasan menos tiempo con los amigos.

No es cierto el  tópico de “no haber pasado el tiempo suficiente con los amigos y la familia” es uno de los principales arrepentimientos que expresa la gente antes de morir.

Hay muchas personas que no son antipáticas ni tienen gustos “raritos”, que no se arrepentirán nunca por no haber pasado mucho tiempo con los amigos. No es que sean antisociales, nada de eso, es sólo que hay otras muchas cosas más placenteras para ellos.

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Por supuesto que admito que interactuar con aquellos que nos aprecian y a los que apreciamos revierte positivamente en nuestro estado de ánimo, XD!

Para la mayoría de la gente, tener más amigos se correlaciona positivamente con la felicidad. Pero es todo lo contrario con las personas con alto coeficiente intelectual.

Opino que cuantas más interacciones sociales tienen los adultos con un cociente intelectual más bajo, más felices son. Sin embargo, a las personas con un nivel intelectual superior a la media les ocurre todo lo contrario.

No tienes que estar de acuerdo conmigo, cuando afirmo que las personas altamente inteligentes son más felices cuando pasan menos tiempo con los amigos y viven en ciudades grandes y fuera de entornos pequeños.

Mi afirmación tiene  explicación con la famosa “teoría de la felicidad de la sabana”, ¿la conocías?

Esta teoría evolutiva está basada en la idea de que las funciones sociales humanas evolucionaron para satisfacer las exigencias de la vida en la sabana, donde la comida era escasa, los peligros altos y la buena armonía del grupo era de suma importancia.

En ese ambiente, la evolución elimina a los que no se llevan bien o que no socializan mucho con el grupo. Por otro lado, cualquier acción que le aumente o estreche lazos con sus amigos, será recompensado ​​con una retroalimentación positiva en forma de felicidad.

Nuestros antepasados ​​vivieron como cazadores-recolectores en pequeños grupos de alrededor de 150 personas. En ese escenario, tener contacto frecuente con los amigos de toda la vida era probablemente necesario para la supervivencia y la reproducción.

Si bien todavía tenemos que depender de la sociedad en general para proveernos de necesidades como alimentos, vivienda y transporte, mantener el contacto armonioso con el grupo, amigos, familia y aliados ya no es necesario para la supervivencia.

Por decirlo de otra manera, el ser humano moderno se debate entre la forma en que su cerebro está evolutivamente diseñado (estrechar lazos con los amigos para sobrevivir), y cómo el cerebro maneja la realidad del siglo XXI (el grupo, amigos, familia y aliados ya no es necesario para la supervivencia), no sé si me explico…

Para la mayoría de las personas, el ciclo evolutivo  (estrechar lazos con los amigos para sobrevivir) está vivo y vigente en sus vidas, premiando al cerebro con satisfacción por buscar estimulación y consuelo entre amigos y conocidos. Pero para los individuos con mayor inteligencia, sus cerebros son más capaces de manejar el desajuste entre su cerebro y las realidades modernas.

Los individuos más inteligentes, que poseen un mayor nivel general de inteligencia y por lo tanto, una mayor capacidad para resolver problemas, pueden enfrentarse con menor dificultad y mayor comprensión a las  situaciones evolutivamente novedosas y hacerles frente. Por ese motivo son más capaces de prescindir y de estrechar lazos con los amigos, etc.. y seguir siendo felices.

Los amigos dan satisfacción… pero, ir a un mercado tradicional, hacer horarios extraños, la limpieza de la casa, el orden, la reutilización, la soledad y el silencio, comprar caprichos (una moto o coche especial, un vestido, una joya..), asistir a un concierto o un sábado en casa (solo o acompañado), viajar (solo o acompañado)… también dan satisfacción, no?

Si mi reflexión de la “teoría de la felicidad de la sabana”  te ha gustado, y da luz a alguna situación que no veías con claridad me hará sentir gran felicidad y satisfacción, más que una noche de amigos en “Luz de gas” o de tapas y bares por el barrio de Gracia,… o igual, ahora no sé…

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Joan Puyol    Vender mi coche Barcelona Ejecutivo de ventas-Empresario-Blogger. Contacta amb Joan aquí Telf. 639 611 939